Sembradores de Vida: Nicaragua 

                                           (I Parte)

                    

La buena sociedad y cocina van siempre de la mano. Cuando el    país tiene buena salud casan bien el arroz y los frijoles...                               

José Coronel Urtecho,"Elogio de la Cocina Nicaragüense", 1961.

         

Edwin Sánchez

I

Hay mucha tarea… 

Ardua tarea destinada a la vida.

En Xilotepetl de Nicaragua, o Jinotepe, a 46 kilómetros al sur de Managua y 526 metros sobre el nivel del mar.

Allí mismo, al oeste del Mercado Municipal “Jorge Matus Téllez”.

Que así en otros lares se observa el inagotable tesón nicaragüense.

Vemos el tierno verdor de las matas de frijoles.

Una salubérrima formación que se esforzó en adecuarse a la fecunda topografía fugitiva que todavía no logra atrapar la ciudad que se desplaza sin rumbo y sin plaza. 

Aun así, persisten unas solventes hileras productivas trazadas simétricamente de un tirón al buen ojo del arador. Otros lo apreciarán en el riguroso orden de las paradas verde olivo. Mas no lo notarán en la cabecera departamental de Carazo desde hace luengos eclipses.

En los surcos que los sembradores hicieron con luminosa laboriosidad, hasta donde se podía, alineadas van las imprescindibles leguminosas de la mesa nacional.

Una labranza bien organizada de sol a sol.

Incluida la fajina, esa tanda vespertina que les autoriza, con la frente levantada del DERECHO, pronunciar la más honrosa virtud del nicaragüense.

Aquella rubricada con el sudor de la faena diaria:Me gané los frijoles”.

Sí, esas matitas serán judías-abichuelas-porotos-caraotas-alubias bien ganadas, porque no basta en este mundo estirar la mano, sino poner manos a la obra la diaria plegaria.

En el nombre de Jesús.

Es el Señor Yahvé que tiende su misma mano del imperecedero Decálogo escrito en piedra —obligado por los corazones de pedernal que aún abundan a su primogénito terrenal, Adán. A como fue ilustrado con fidelidad artística en el fresco de la Capilla Sixtina, por la genialidad de Miguel Ángel.

Que así se gozan las bendiciones de la Eterna Omnipotencia bondadosa en un país donde no hay Estado Policíaco ni retenes militares, con Libertad de Credo, pleno de templos abiertos, cultos dominicales y avivamientos espirituales al aire libre, como testimonia el Ministerio Evangelístico Ríos de Agua Viva.

NADA QUE SIGNIFIQUE PERSECUCIÓN RELIGIOSA.

Al contrario.

Lo que se percibe es la Divina Inteligencia que apapacha a sus hijos.

Esos hijos que por toda arma empuñan el azadón, el rastrillo, la cutacha, el espeque si no hay yunta de bueyes o, aunque sea, un cholenquito (1), … 

Y por municiones, las semillas en el cesto del sembrador y los frijoles en bala,

tan infaltables como los votos en su debido calendario.

Sí, de acuerdo con los plazos de la Constitución consultada y con el Amén de la Nicaragua entera, antes que sus períodos se vuelvan chocos (2).

Y nadie quiere eso.

Máxime cuando “casan bien el arroz y los frijoles”.

Sobre todo que el GALLOPINTO (3) no deja de CANTAR

a tiempo y a destiempo...

El SUFRAGIO de la RAZÓN encierra y entierra en las URNAS los viejos chopos (4) viscerales de la irracionalidad.

Esos “conciliábulos de odio y de miseria”, denunciados por Rubén Darío, que tanto han atormentado a Nicaragua, VÍCTIMA PATRIA de EVITABLES confrontaciones.

Porque armadas…

Solo las necesarias instituciones constitucionales: Ejército Nacional y Policía.

Nadie más.

II

     Desayuno en el mercado de Jinotepe, con salchicha parrillera: US$1.60


Todo era bueno para comer con los frijoles que, andando el tiempo, constituyeron la comida obligada del pueblo.
                                  JCU


Bien se ve que es preferible abrir las
vainas del frijol que no salir de una vaina bien buscada por mala cabeza o por injustificables sinrazones hepáticas.

Esos que en vez de procurar bendiciones, arrojan maldiciones a Nicaragua.

No obstante, más que el nefando espíritu de desgracia, prevalece la Gracia.

Cae la lluvia de un otoño desapercibido por la costumbre maniqueísta de que solo somos “invierno” y verano”; polvazales y lodazales”; “liberales y “conservadores”; revolucionarios” y contrarrevolucionarios”; “progresistas” y reaccionarios”; “opresores” y “redentores”; “pobres y ricos”; católicos y evangélicos

Nicaragua es más rica y demasiada plural como para seguir viéndola en blanco y negro, y empequeñeciéndola al tamaño fanático de una ideología decimonónica inservible en el siglo XX, cuyas burocracias populares devastaron sueños y naciones

He ahí el ejemplo de China la Grandesalvada en el último inning por un gigante que abrevó en la sabiduría milenaria de sus grandes pensadores, maestros y filósofos: Deng Xiaoping.

Y he ahí la Nicaragua grandiosa de las aguas benditas, de la pura, venida de lo Alto.

Las ventanas de los Cielos no se cerrarán en tanto brise la fe y refresque el peso de paso firme del justo en la senda angosta, para avanzar en lo que se quiere bajo la voluntad del Altísimo de Israel.

Ministerio Evangelístico Ríos de Agua Viva, Facebook.

Porque es necesario que la esperanza nunca se marchite como se empeña el Bajísimo, sino que florezca y fructifique, igual al frijolal y la milpa desde la época precolombina.

Pero “Mal tiempo” dirá aquel de la ciudad que tampoco distingue

octubre de marzo, ni sabe que si come es por las diarias victorias de los ímpetus agropecuarios al encomendarnos al Señor, no por las diatribas de las agrias mentalidades, precarias de nicaraguanidad.

No por los que ya se dieron el “gusto”, en los 80, de azotar la nación con su autoritarismo, más el ipegüe (5) de sus incapacidades y arbitrariedades, cuando decomisaban el maicito y los frijolitos a los campesinos, y conminaban a los cipotitos (6) de 16 años ir a una guerra que no era de ellos, sino de los viejos “hombres nuevos”.

Los “revolucionarios en estado puro”.

Esos que siembran en otros —pero no en el alma de sus hijos y nietos— la cizaña para cosechar barbarie, saña y muerte, como si no fueran suficientes las guerras, intervenciones, golpes de Estado, revoluciones, mesianismos, dictaduras

El sangriento pasado que hundió Nicaragua.

Mas buen tiempo dicen el agricultor, el ganadero, y todo el que agradece primero a Dios.

Agua

Agua que también se infiltrará y enriquecerá el manto freático.

Y así, mientras unos aportan y aporcan la sementera de la vida, en clara demostración de amor y respeto a su nación, otros plantan lo que hay en sus conciencias…

Destruir la REPÚBLICA que es de TODOS, con tal de llegar al poder sobre los escombros de Nicaragua.

Que así alcanzan el Nirvana, aullando por ahogos y bloqueos económicos contra la empresa privada, productores, industriales, inversionistas, emprendedores, exportadores

Y soñando con portaviones e invasiones.

Por eso…

Benditos los que labran el SALVE A TI en su “pedazo de cielo

  

que es Nicaragua, la cantada por Tino López Guerra, mientras otros ladran al país para que ruja de nuevo “la voz del cañón”.

Bendito enicaragüense sol ineludible del coloquio nacionalque alumbra mucho mejor que las penumbras propias del soliloquio.

Vos, Nicaragua, ya nada justifica que antes o después de este primer cuarto del siglo XXI vuelvan a teñirte “con sangre de hermanos/ tu glorioso pendón bicolor”.

Nada.

Menos las tendencias destructivas envueltas cínicamente con símbolos que en su poder son ajenos al AZUL de la JUSTICIA y la LEALTAD, y al BLANCO de la PUREZA e INTEGRIDAD (Ley sobre uso de Símbolos Patrios. Decreto No. 1908, 26 de agosto de 1971).

Que así profanan el Pabellón de la República.

Menos aquellos profundos rencores y odios sin fecha de vencimiento pintarrajeados de “inmaculadas vocaciones democráticas de última hora. Ese obsoleto baile de máscaras.

El Verbo de la Paz y no el espíritu protervo debe ser la Piedra Angular de nuestro acervo nacional.

Pues A TRAVÉS DE LAS PÁGINAS FATALES DE LA HISTORIA, que así el Liróforo Universal lamentó el calvario de nuestra nación, sabemos que la violencia nunca elevó los estándares de vida del nicaragüense.

Más bien los empeoró.

Los aniquiló.

¿Qué es lo que quedó?

La ruina de Nicaragua.

Que es lo que anhelan e imploran aquellos sin la más mínima piedad hacia los pobres: que Nicaragua sea expulsada del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Más todavía: que los NICAS, radicados en la Unión Americana ya no puedan degustar el riquísimo frijol pinolero que adquieren en el mercado de la nostalgia.

Son malvados.

Ya lo dijo el profeta Isaías:

“Las armas del tramposo son malas; trama intrigas inicuas para enredar a los simples con palabras mentirosas, y para HABLAR EN JUICIO CONTRA EL POBRE
Pero el generoso pensará generosidades, y por generosidades será exaltado”. (32: 7-8) 

 III 

La cocina nicaragüense inventó las maneras más afortunadas de prepararlos, aun los (frijoles) cocidos simplemente en su abundante jugo, que eran casi tan buenos, comidos con tortillas como una sopa suculenta.                                   
 JCU

Todo hombre y mujer que labra la tierra, cuida del ganado o brega en el mar, merece el reconocimiento unánime.

Son la carne, huesos y alma de la letra de Salomón Ibarra Mayorga para poner en pie el Himno Nacional:

Brille hermosa la paz en tu cielo.

Nada empañe tu gloria inmortal,

que el trabajo es tu digno laurel

y el honor es tu enseña triunfal.

Ellos, ellas, que no necesitan de la politiquería para vivir.

Su política es el trabajo.

En su forma más bendecida: la Paz Habitada.

Ellos, ellas, que contrario a los aprovechados que solo traman infamias, aprovechan hasta el último centímetro de terreno que aún la ciudad sin linde no ha terminado de tragarse.

La Paz es el cántico que no pasará de moda.

Pobre Marx. Murió engañado. 

Nunca comprendió que la violencia (y su fiel hermana la intolerancia) es el OPIO de los pueblos: la agresiva religión del Diablo.

ADORMECE la sensatez, diseca la empatía, aniquila los supremos valores humanos

Y destierra del alma el Amor al Prójimo.

En el largo camino del cultivo de la personalidad nicaragüense, si hemos avanzado en armonía con la tierra arada, ¿quién en su sano juicio quiere de nuevo una Nicaragua empapada en sangre?

Nuestra Patria es eterna.

Lo demás es temporal... 

La sombra del patio. 

Un partido, aunque sea de Grandes Ligas

El poeta que se detuvo a mirar en un supermercado 

los vinos por última vez, 

sin llevarse uno.

El poder… y la gloria que le quedó debiendo. 

La silueta postiza de una miss.

La vana memoria que se resiste 

a tirar la toalla, pero conserva más intacta 

la duda 

que el nocaut de Muhammad Alí 

George Foreman.

El que en vez de oficiar amor,

atiza el odio  

y alborota el rencor, 

que también acabarán 

con sus efímeros albergues.

La lealtad del zalamero “confiable”.

El pedestal 

del “ideólogo” arrogante que se creía 

más marxista que Marx, sin saber lo que es el hambre

ni lo que es ser...

El olvido del héroe porque no era de nuestra tribu.

La fama.

El que ensucia los anales de Nicaragua… Digan, 

el saltimbanqui indigno,

fiel al tablero de mando 

de cualquier época y de cualquier signo, 

pero no al que lo teclea.

Los monumentos. 

El chichiltote que no volveré a ver. 

Los lauros en la testa equivocada.

Lenin en vez de Lennon.

El sabroso popsicle 

de donde don Benicio Herrera que temí regalar...

Los santulones 

y cuantos crean, por ser dados a las intrigas,

que las encíclicas 

de Juan XXIII 

ya nada tienen que decirnos.

Los nombres del barrio y la escuela rebautizados 

que el pueblo agradecido 

sigue llamando Doctor René Schick

Los dogmas religiosos que nublan la Biblia.

La Internacional, no el Aleluya de Handel.

El verso que perdí.

    BIENAVENTURADOS, SÍ, LOS QUE SIEMBRAN VIDA.

 

Xilotepetl, 11 Nov. 2025,                                                                                     edwmon77@gmail.com

 

Glosario

(1) De cholenco: “Dicho de la bestia. Que está vieja, flaca y con el lomo pelado”. (Francisco Arellano Oviedo, Diccionario del Español de Nicaragua, 2007).

(2) Choco: “Del náhuatl, xococ, agrio, fermentado” (DEN).

(3) Gallopinto: Plato básico de la dieta nacional, elaborado con arroz y frijoles revueltos y fritos con cebolla. Es original de Nicaragua.

(4) Chopo: “Fusil de guerra, identificado desde los años 50 con el Garand” (DEN). Arma de reglamento de la Guardia Nacional de Somoza, 1927-1979).

(5) Ipegüem. Nic. Añadidura, especialmente la que se da como propina o regalo (Diccionario de la Real Academia Española).

(6) De Cipote: “Niño, desde la infancia a la adolescencia”. (DEN).                                          

                                                                    





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