ISRAEL-NICARAGUA: LA HERMANDAD DE LAS INSIGNIAS


Edwin Sanchez

Debo dar una explicación al hermano que me insta a quitar la foto de perfil en FB: la Bandera de Israel ondeada por manos nicaragüenses.

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La verdad, no era una.

Había muchos estandartes judíos en la Plaza costera de Managua.

Allí, con esa expresión de fervor, comprobamos, dicho sea de paso, la Libertad de Culto que en ningún momento, con el retorno del Frente Sandinista al poder, ha sido menoscabada. Aparte de respetar el derecho del cristiano a desplegar la enseña hebrea.

La imagen, magnífica, viva, estética, que captó el júbilo de miles de cristianos evangélicos del Ministerio Ríos de Agua Viva, es del artista de la fotografía Jairo Cajina, quien donde pone su lente, expone la permanencia de un instante, que hasta entonces era solo eso, un fugaz momento en la noche multitudinaria, elevado a un cuadro digno de una galería de arte.

Ríos de Agua Viva es dirigido por el pastor Omar Duarte, hombre de palabra vivificante, con las manos puestas en el arado, sin volver a ver atrás, en su anhelo, como el de muchas iglesias de Nicaragua, de convocar a la nación ante Quien todos debemos arrodillarnos sin soberbia, sin dudas, sin vacilación, únicamente con devoción: Jesucristo.

Sí, vastas muchedumbres aclaman a Jesús, y enarbolan con decisión el lábaro de Israel.

Y no es ninguna casualidad que las banderas de Nicaragua y la de Israel compartan el Azul y el Blanco.

Es causalidad.

Ya el Señor Yahvé así lo dispuso, porque esto no es “coincidencia”, “obra del destino”, del “azar” o la “¡lotería!”.

Nada de eso: es la HERMANDAD DE LAS INSIGNIAS…

Israel con su magna Estrella de David; nuestra Patria, el Escudo Nacional.

Ambas, en el día profetizado, serán parte de la alfombra de las naciones del mundo por donde caminará el Rey de Reyes y Señor de Señores.

“Correcto compa — escribió el amigo respecto al atroz asesinato de padre e hijo en los tranques de Jinotepe en 2018—, pero como es eso que usted va a tener de foto de perfil esa estrella satánica de renfan de los judíos asesinos genosidas? Hay que ir acorde a lo que uno defiende esa estrella hay que sacarla de Nicaragua esos son hijos de satan como los opositores”.

LO QUE SACARÍAMOS

Yo digo esto, con el debido respeto: si los ciudadanos de Nicaragua deben de sacar la Bandera de Israel (la preposición “de” es posibilidad, probabilidad, un quizás anémico, nada imperativo que sea necesariamente realizado), tendríamos que hacerlo completamente.

Sí, con todo lo que el Pendón representa: su invaluable Historia, sus ciudadanos, sus aportes espirituales, culturales, materiales, científicos, creativos y técnicos.

Los símbolos no están de balde, mucho menos el Pabellón de una República. Son su esencia ilustrada, concentrada en un ícono de lo real que lo sustenta.

Si “sacamos” la Bandera de Israel, tendríamos que desterrar todo lo que nos ha prodigado el Creador.

Sacar, en primer lugar, al Señor Yahvé, porque es el Dios de Israel: Jacob, que fue hijo de Isaac, hijo de Abraham.

Sacar a Nuestro Señor Jesucristo. El Redentor que nació judío, hijo de judíos, descendiente del Rey David, precisamente el poeta que dio su Estrella a la Bandera.

El Hijo del Hombre era de Israel, no como don Nicolás Maduro quiso “rectificar” los Cuatro Sagrados Evangelios, las Epístolas y todas las profecías juntas, desde el Génesis hasta Malaquías, “apenas” 66 Libros: “Jesús nació palestino, fue niño palestino, adolescente palestino, hombre palestino y murió crucificado como palestino” (?).

Sacar la Santa Biblia, porque es “Made in Israel”.

Sacar a los Profetas y los Salmistas del Antiguo Testamento, y los Apóstoles de las Buenas Nuevas.

Sacar nada menos que las extraordinarias epístolas del erudito de Tarso, Pablo, de la grandeza de Romanos a su impactante Hebreos, más allá de los decires que le niegan su preciosa y célica autoría.

SIN NAVIDAD

Sacar de Nicaragua a La Purísima. Es decir, María, mamá de Jesús. Y si “sacamos” a la Virgen que dio a Luz al Mesías, ¿se imaginan una Gritería sin la Inmaculada?

No creo que sea del agrado de los católicos, “sacar” de Nicaragua a la madre que Simeón le profetizó: “una espada atravesará tu corazón”.

María , la israelita.

Sacar la Navidad, porque la Natividad es oriunda de Belén Efrata, Israel.

Sacar al Espíritu Santo.

Pienso que no es buena idea ser ingratos con Quien demostró su infinito poder en Jerusalén, Israel, y lo patentiza hoy al redibujar el Mapa Espiritual de Nicaragua, que pasó del monopolio religioso desde los tiempos de Gil González Dávila en 1523, a la actual democratización de los púlpitos.

Agradecemos al Consejero, al que Camina con los creyentes para que gocen de un diálogo vivo con el Altísimo, sin la vana repetición.

Agracemos al Espíritu Santo la libertad de vivificar el alma nacional en los sagrados manantiales de las Escrituras, no en los dogmas de los hombres.

Agradecemos su presencia que se manifiesta en los portentosos milagros y en las vidas de los que han sido redimidos por Jesús.

Terrenalmente, en Medio Oriente, inició su monumental misión de Consolarnos, inspirarnos y llevarnos al Señor.

¿Y qué seguiríamos sacando?

¿Acaso también sacar nuestra Cultura Judeocristiana?

¿Y si la “sacamos” cómo terminaríamos?

Fueron los sabios judíos quienes redondearon nuestro hermoso idioma español.

Nosotros somos, pertenecemos, hablamos y andamos dentro de esta colosal Cultura Universal que cambió la Historia de la Humanidad. Y gracias a Dios, el Señor Yahvé, por ello.

Sacaríamos tanto, que la nación acabaría vacía.

Porque hasta las ciudades y los barrios quedarían sin sus nombres y las fiestas patronales sin sus santos, porque, salvo pocas excepciones, la mayoría son de origen judío: Saint Iacob o Jacobo, es decir Santiago; San Juan, San Pedro, San Felipe, San Marcos, San José…

Inmensamente vacíos…

Sacar y sacar…

Tanto que hasta el Ministerio de Salud tendría que dejar de suministrar la vacuna contra la Poliomielitis.

Nuestros cipotitos ya no podrían ser inmunizados de la cruel enfermedad, porque Jonas Edward y Salk Albert Sabin, dos eminencias científicas, son los responsables de que ningún niño quede con sus piernitas y sus bracitos paralizados de por vida. O encorvaditos.

Jonas y Salk eran judíos.

Sacar la aspirina del país, que tantos beneficios ha brindado a la salud cardiovascular de los que la necesitan, porque Arthur Eichengrün fue el que desarrolló la pastilla.

La Alemania Nazi le privó de la gloria que le pertenecía, al dársela a uno de su raza aria “superior”, porque en sus venas corría su pecado original, “defectuoso” además: la sangre judía.

Era hijo de Israel.

¡No hagamos eso!

Sacar Fabebook.

No usarla más, pues Mark Zuckerberg, es el creador de esta plataforma mundial de comunicación. Y Mark es de origen judío.

Sacar de nuestra memoria los cuentos, historietas y no ver las películas y series de Supermán y Batman, El Hombre Araña, Los Cuatro Fantástico, etc., toda vez que Jerrie Siegel y Joe Shuster crearon al Hombre de Acero; Bill Finguer y Bob Kane al Caballero de la Noche; Stan Lee, casi todos los superhéroes de Marvel.

Es que eran artistas y escritores judíos.

POR ENCIMA DE LAS IDEOLOGÍAS

No terminaríamos de enumerar las bendiciones que nos ha dado Israel, al cumplirse al pie de la letra el mandato de Dios a Abraham: “En ti serán benditas todas las familias de la Tierra”.

Pienso que no sería ser coherentes si detestáramos la Bandera de Israel y más la Estrella de David, mientras continuamos beneficiándonos de todo lo demás.

Israel no es asunto de “derecha” o de “izquierda”.

Que si “soy de derecha”, apoyo a Israel”. “Si soy de izquierda”, maldigo a Israel.

La Tierra de los Patriarcas está por encima de la pequeñez de las ideologías humanas lo que el Monte Éverest sobre el Valle de Ticomo.

Los titulares de hoy jamás podrán borrar las Escrituras de los Siglos.

No nos perdamos.

Barro somos.

¿Cómo discutirle al Alfarero Divino sus infalibles designios?

Ya nos profetizó nuestro poeta Rubén:

“y hacia Belén... ¡la caravana pasa!”.

Mejor bendigamos a Israel: “sea la paz dentro de tus muros y la prosperidad dentro de tus palacios” (Salmo 122).

Shalom entre Jerusalén y Managua.

Shalom Israel y Nicaragua.

Bendito sea el Juez de toda la Tierra, en el nombre de Jesús, Único Intermediario, Puente Máximo, Sumo Pontífice, entre Dios y la humanidad.


3 de julio 2026.

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