ISRAEL-NICARAGUA:
LA HERMANDAD DE LAS INSIGNIAS
Debo dar una
explicación al hermano que me insta a quitar la foto de perfil en FB: la Bandera de
Israel ondeada por manos nicaragüenses.
https://www.facebook.com/share/p/1BVSkLPP4o/
La verdad, no era una.
Había muchos
estandartes judíos en la Plaza costera de Managua.
Allí, con esa
expresión de fervor, comprobamos, dicho sea de paso, la Libertad de Culto que
en ningún momento, con el retorno del Frente Sandinista al poder, ha sido
menoscabada. Aparte de respetar el derecho del cristiano a desplegar la enseña
hebrea.
La imagen,
magnífica, viva, estética, que captó el júbilo de miles de cristianos
evangélicos del Ministerio Ríos de Agua Viva, es del artista de la fotografía
Jairo Cajina, quien donde pone su lente, expone la permanencia de un instante,
que hasta entonces era solo eso, un fugaz momento en la noche multitudinaria,
elevado a un cuadro digno de una galería de arte.
Ríos de Agua Viva
es dirigido por el pastor Omar Duarte, hombre de palabra vivificante, con las
manos puestas en el arado, sin volver a ver atrás, en su anhelo, como el de
muchas iglesias de Nicaragua, de convocar a la nación ante Quien todos debemos
arrodillarnos sin soberbia, sin dudas, sin vacilación, únicamente con devoción:
Jesucristo.
Sí, vastas
muchedumbres aclaman a Jesús, y enarbolan con decisión el lábaro de Israel.
Y no es ninguna
casualidad que las banderas de Nicaragua y la de Israel compartan el Azul y el
Blanco.
Es causalidad.
Ya el Señor Yahvé
así lo dispuso, porque esto no es “coincidencia”, “obra del destino”, del
“azar” o la “¡lotería!”.
Nada de eso: es la
HERMANDAD DE LAS INSIGNIAS…
Israel con su
magna Estrella de David; nuestra Patria, el Escudo Nacional.
Ambas, en el día
profetizado, serán parte de la alfombra de las naciones del mundo por donde
caminará el Rey de Reyes y Señor de Señores.
“Correcto compa —
escribió el amigo respecto al atroz asesinato de padre e hijo en los tranques
de Jinotepe en 2018—, pero como es eso que usted va a tener de foto de perfil
esa estrella satánica de renfan de los judíos asesinos genosidas? Hay que ir
acorde a lo que uno defiende esa estrella hay que sacarla de Nicaragua esos son
hijos de satan como los opositores”.
LO QUE SACARÍAMOS
Yo digo esto, con
el debido respeto: si los ciudadanos de Nicaragua deben de sacar la Bandera de
Israel (la preposición “de” es posibilidad, probabilidad, un quizás anémico,
nada imperativo que sea necesariamente realizado), tendríamos que hacerlo
completamente.
Sí, con todo lo
que el Pendón representa: su invaluable Historia, sus ciudadanos, sus aportes
espirituales, culturales, materiales, científicos, creativos y técnicos.
Los símbolos no
están de balde, mucho menos el Pabellón de una República. Son su esencia
ilustrada, concentrada en un ícono de lo real que lo sustenta.
Si “sacamos” la
Bandera de Israel, tendríamos que desterrar todo lo que nos ha prodigado el
Creador.
Sacar, en primer
lugar, al Señor Yahvé, porque es el Dios de Israel: Jacob, que fue hijo de
Isaac, hijo de Abraham.
Sacar a Nuestro
Señor Jesucristo. El Redentor que nació judío, hijo de judíos, descendiente del
Rey David, precisamente el poeta que dio su Estrella a la Bandera.
El Hijo del Hombre
era de Israel, no como don Nicolás Maduro quiso “rectificar” los Cuatro
Sagrados Evangelios, las Epístolas y todas las profecías juntas, desde el
Génesis hasta Malaquías, “apenas” 66 Libros: “Jesús nació palestino, fue niño
palestino, adolescente palestino, hombre palestino y murió crucificado como
palestino” (?).
Sacar la Santa
Biblia, porque es “Made in Israel”.
Sacar a los
Profetas y los Salmistas del Antiguo Testamento, y los Apóstoles de las Buenas
Nuevas.
Sacar nada menos
que las extraordinarias epístolas del erudito de Tarso, Pablo, de la grandeza
de Romanos a su impactante Hebreos, más allá de los decires que le niegan su
preciosa y célica autoría.
SIN NAVIDAD
Sacar de Nicaragua
a La Purísima. Es decir, María, mamá de Jesús. Y si “sacamos” a la Virgen que
dio a Luz al Mesías, ¿se imaginan una Gritería sin la Inmaculada?
No creo que sea
del agrado de los católicos, “sacar” de Nicaragua a la madre que Simeón le
profetizó: “una espada atravesará tu corazón”.
María , la
israelita.
Sacar la Navidad,
porque la Natividad es oriunda de Belén Efrata, Israel.
Sacar al Espíritu
Santo.
Pienso que no es
buena idea ser ingratos con Quien demostró su infinito poder en Jerusalén,
Israel, y lo patentiza hoy al redibujar el Mapa Espiritual de Nicaragua, que
pasó del monopolio religioso desde los tiempos de Gil González Dávila en 1523,
a la actual democratización de los púlpitos.
Agradecemos al
Consejero, al que Camina con los creyentes para que gocen de un diálogo vivo
con el Altísimo, sin la vana repetición.
Agracemos al
Espíritu Santo la libertad de vivificar el alma nacional en los sagrados
manantiales de las Escrituras, no en los dogmas de los hombres.
Agradecemos su
presencia que se manifiesta en los portentosos milagros y en las vidas de los
que han sido redimidos por Jesús.
Terrenalmente, en
Medio Oriente, inició su monumental misión de Consolarnos, inspirarnos y
llevarnos al Señor.
¿Y qué seguiríamos
sacando?
¿Acaso también
sacar nuestra Cultura Judeocristiana?
¿Y si la “sacamos”
cómo terminaríamos?
Fueron los sabios
judíos quienes redondearon nuestro hermoso idioma español.
Nosotros somos,
pertenecemos, hablamos y andamos dentro de esta colosal Cultura Universal que
cambió la Historia de la Humanidad. Y gracias a Dios, el Señor Yahvé, por ello.
Sacaríamos tanto,
que la nación acabaría vacía.
Porque hasta las
ciudades y los barrios quedarían sin sus nombres y las fiestas patronales sin
sus santos, porque, salvo pocas excepciones, la mayoría son de origen judío:
Saint Iacob o Jacobo, es decir Santiago; San Juan, San Pedro, San Felipe, San
Marcos, San José…
Inmensamente
vacíos…
Sacar y sacar…
Tanto que hasta el
Ministerio de Salud tendría que dejar de suministrar la vacuna contra la
Poliomielitis.
Nuestros cipotitos
ya no podrían ser inmunizados de la cruel enfermedad, porque Jonas Edward y
Salk Albert Sabin, dos eminencias científicas, son los responsables de que
ningún niño quede con sus piernitas y sus bracitos paralizados de por vida. O
encorvaditos.
Jonas y Salk eran
judíos.
Sacar la aspirina
del país, que tantos beneficios ha brindado a la salud cardiovascular de los
que la necesitan, porque Arthur Eichengrün fue el que desarrolló la pastilla.
La Alemania Nazi
le privó de la gloria que le pertenecía, al dársela a uno de su raza aria
“superior”, porque en sus venas corría su pecado original, “defectuoso” además:
la sangre judía.
Era hijo de
Israel.
¡No hagamos eso!
Sacar Fabebook.
No usarla más,
pues Mark Zuckerberg, es el creador de esta plataforma mundial de comunicación.
Y Mark es de origen judío.
Sacar de nuestra
memoria los cuentos, historietas y no ver las películas y series de Supermán y
Batman, El Hombre Araña, Los Cuatro Fantástico, etc., toda vez que Jerrie
Siegel y Joe Shuster crearon al Hombre de Acero; Bill Finguer y Bob Kane al
Caballero de la Noche; Stan Lee, casi todos los superhéroes de Marvel.
Es que eran
artistas y escritores judíos.
POR ENCIMA DE LAS
IDEOLOGÍAS
No terminaríamos
de enumerar las bendiciones que nos ha dado Israel, al cumplirse al pie de la
letra el mandato de Dios a Abraham: “En ti serán benditas todas las familias de
la Tierra”.
Pienso que no
sería ser coherentes si detestáramos la Bandera de Israel y más la Estrella de
David, mientras continuamos beneficiándonos de todo lo demás.
Israel no es
asunto de “derecha” o de “izquierda”.
Que si “soy de
derecha”, apoyo a Israel”. “Si soy de izquierda”, maldigo a Israel.
La Tierra de los
Patriarcas está por encima de la pequeñez de las ideologías humanas lo que el
Monte Éverest sobre el Valle de Ticomo.
Los titulares de
hoy jamás podrán borrar las Escrituras de los Siglos.
No nos perdamos.
Barro somos.
¿Cómo discutirle
al Alfarero Divino sus infalibles designios?
Ya nos profetizó
nuestro poeta Rubén:
“y hacia Belén...
¡la caravana pasa!”.
Mejor bendigamos a
Israel: “sea la paz dentro de tus muros y la prosperidad dentro de tus
palacios” (Salmo 122).
Shalom entre
Jerusalén y Managua.
Shalom Israel y
Nicaragua.
Bendito sea el
Juez de toda la Tierra, en el nombre de Jesús, Único Intermediario, Puente
Máximo, Sumo Pontífice, entre Dios y la humanidad.

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